Quién me iba a decir a mí que, 11 años después de publicar este dibujo en el blog, iba a poder estar dibujando cómodamente en una pantalla que tiene casi el mismo tamaño que tenía la primera tableta digitalizadora (sin pantalla) que adquirí…

Pues hoy, 11 años después, vuelvo a traer a la vida a Rex. Un personaje que diseñé para una historia corta, pero que al final quedó guardado en el cajón de los “proyectos en pausa” y que de vez en cuando me gusta revisar y retomar alguno para poder terminarlo.

Una de las cosas que me ponía “nervioso” en la ilustración digital era la de horas que había que echar para hacer un dibujo “decente”. A día de hoy, puedo decir que en unas horas se pueden conseguir resultados muy interesantes con una inmediatez que queda bastante lejos de la primera vez que usé el ordenador para dibujar.

Esta es la segunda vez que vemos a Rex, pero me temo que no será la última…