El arte es experimental, desde siempre ha sido experimental. La obra no solo expresa una idea, una denuncia, una filosofía, una historia, sino que también lo hace a través de técnicas y materiales con las que el artista experimenta para dar salida a su mundo interior.

Hablar de nuevas tecnologías en arte es arriesgado: en un mundo que avanza a la velocidad de la luz, lo que hoy puede parecer innovador, mañana puede estar desfasado. Pero si hay veracidad en la obra, la idea que trasmite, prevalecerá.

En nuestros días, quedan bastante lejos los que fueron punta de lanza de los experimentos artísticos en soportes contemporáneos: Bill Viola y sus instalaciones audiovisuales; Ron Mueck y sus esculturas hiperrealistas en fibra de vidrio; Nam June Paik y su horror vacui de estética entre lo pop y la ciencia ficción, Christo y su afán por las macro-intervenciones… Todos ellos pertenecen ahora al pasado del arte más contemporáneo e influencian a los autores más jóvenes y actuales.

Pero, ¿qué se cuece hoy en las galerías de arte? ¿qué lenguajes manejan estos nuevos autores? ¿utilizan la tecnología como vehículo o cómo fin?

Hoy he traído un par de ejemplos de artistas actuales que trabajan en sus obras con técnicas que la tecnología de hoy ha permitido explorar y que se salen de lo “común” en sus procesos creativos:

© Eyal Gever

#Laugh (2016) de Eyal Gever (1), el sonido de la risa realizada en colaboración con el público e impresa en 3d en el espacio. En palabras del propio artista en la web del proyecto: “Las primeras representaciones en las cuevas fueron de manos humanas, eran una forma de proclamar y celebrar la presencia de la humanidad (…) #Laugh será la versión del siglo XXI de eso, una encapsulación matemática de la risa humana, flotando por el espacio, esperando a ser descubierta”.

Lin Yi y Wen-You Cai © Cai Studio

Sky Ladder (2016) de Cai Guo-Qiang (2), Una efímera escalera de luz hacia el cielo. A este artista lo conocí por casualidad gracias a un documental de Netflix sobre su trayectoria y el seguimiento de este ambicioso proyecto. El creador de origen chino utiliza la pirotecnia y el rastro de las igniciones como modo de expresión en sus trabajos, en los que unas veces mediante coloridas mezclas etéreas y otras mediante evocadores “lavados” sobre lienzo que recuerdan las aguadas orientales.

Por supuesto, esto son solo dos ejemplos de lo que podemos descubrir haciendo una breve búsqueda, y aunque muchos se han quedado fuera (pero saldrán en futuras entradas), animo también a dejarse sorprender y descubrir otros nuevos. Sólo hay que darse una vuelta por cualquier Centro de Arte para acercarse a ellos.
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(1)#Laugh, Eyal Gever

(2) Cai Guo-Qian trabajará en una intervención y expondrá parte de su obra en el Museo del Prado, del 24 de Octubre de 2017 al 4 de Marzo de 2018

El artículo de hoy y las referencias de los “clásicos contemporáneos” están basados en las clases de Aixa Portero durante los años 2006-2010.